Ángel Atienza, el artista que jugó con Di Stéfano

En 2008 Atienza tenía más Copas de Europa en su palmarés que el FC Barcelona. Conocí al ex jugador del Real Madrid y a su mujer Mari Carmen una tarde de primavera de 2008, realizando una entrevista para el Ajuntament de Barcelona. Tremenda humanidad de esta veterana pareja que amaban el trabajo, la conversación y la ciudad que los había acogido después de años en América Latina. Esta entrevista es un recuerdo y un homenaje a Ángel Atienza, que de jugar con el Madrid de Di Stéfano y Gento pasó la etapa deportiva para convertirse en un artista reconocido por sus obras. Me he acordado que en 2008 ya hice un artículo al respecto: ‘Atienza, el artista del Real Madrid’. Ahora adjunto la entrevista.

Nacido en Madrid en 1931, fue defensa de la época de oro del Real Madrid, consiguiendo cuatro Copas de Europa. Vidriero, pintor y artista en general de renombre internacional, vivió más de veinte años en Venezuela. De regreso, se instaló en Torre Llobeta (Nous Barris, Barcelona) buscando la mezcla mediterránea del mar y la montaña.

Seis Años en el Real Madrid y cuatro Copas de Europa no lo puede decir todo el mundo…

Hace muchos años y casi no me acuerdo pero fue una época en que el fútbol y el Real Madrid en particular dio el salto definitivo.

Mientras fue joven, tenía sus ansias artísticas?

Yo he pintado y dibujado desde niño y no lo dejé nunca y de alguna forma me perjudicar mientras fui jugador porque en aquella época sólo se permitía jugar al fútbol, nada más que el fútbol. En mi época no aceptaban que tuvieras otros cosas en tu vida.

¿Mucha disciplina?

Fue una época que el fútbol era muy similar a la que representaba España: una dictadura. Todos los que gobernaban entonces tenían el mismo concepto.

Atienza II, jugador del Real Madrid

Atienza II, jugador del Real Madrid

¿Seis Años en el Madrid y después?

Todo era negocio y yo tampoco era Di Stéfano. Los seguidores siempre pedían jugadores nuevos. Todos los años se tenía que fichar. ¿A quién sacaban del medio? Pues a mí como a otros. No sacaban a Di Stefano, ni a Puskas ni Gento. Me lesioné y no voy seguí jugando. Yo entonces pintaba y seguía pintando.

¿Cuando se dio cuenta de que había que cambiar de oficio?

En uno de los viajes que hice con el Madrid en Bruselas, vi unos murales y vitrales para la Exposición Universal que me llegaron al corazón. Quedé como iluminado y al volver me puso en la cabeza que yo tenía que hacer vitrales. No encontraba cristal y para hacer lo que yo quería hacer, con vidrio y cemento, creé una fábrica de vidrio de colores. Era un oficio que se había perdido. Dejé todo para hacer vidrio y me dijeron que estaba loco …

Su catálogo de obras está llena de iglesias. Usted ya se habrá ganado el cielo…

No soy creyente pero lo que me ha atraído siempre es la historia de la Iglesia. Con cualquier creación tienes que leer muchas cosas y sumergirte en la institución. Mis primeras obras fueron religiosas porque eran los tiempos del Concilio Vaticano II y hubieron nuevas normativas para hacer templos.

¿Qué obras tiene en Barcelona?

Tengo muchas oras en Catalunya pero no las tengo catalogadas. A veces, cuando cojo el coche de repente me encuentro con alguna obra mía que ya no recordaba. Mi estilo se reconoce fácilmente, trabajada con cemento, hierro, vidrio y adornos a lo largo de todos los espacios.

En 1976 se fue a Venezuela. ¿Por qué este cambio de aires?

Me quería divorciarse y como no se podía en aquella época tuve la oportunidad de comenzar una nueva vida junto a mi actual mujer, lejos de Madrid. Ahora suena una solución ridícula pero en aquellos tiempos la situación era muy difícil.

¿Qué significa Latinoamérica en su obra?

La potenció para llegar hasta mi etapa de madurez creativa, aplicando los mis conocimientos en un país donde llovían dinero de los árboles y se proyectaban obras faraónicas.

¿Qué influencias tienen sus trabajos?

Tengo influencias del modernismo porque al igual que aquellos artistas siempre he buscado

la máxima expresión con el vidrio, la cerámica, el hierro o el hormigón.

Como Gaudí?

Sí, como Gaudí me considero un artista del renacimiento.

Al volver hace unos años de Venezuela, por qué ha acabado llegando a Barcelona?

Viviendo en aquel país, amas las montañas y el mar. Barcelona era la ciudad ideal. Me siento tan bien que con mi mujer nos hemos apuntado a cursos de catalán y sardanas.

Una ciudad para disfrutar de su jubilación?

Ni sé hacer de jubilado ni quiero. Los artistas no nos jubilamos.

Entrevista publicada en Abril de 2008. Publicaciones del Ajuntament de Barcelona

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Miquel Pellicer

Periodista y antropólogo. Nacido el año en que murió Elvis. Educado en los medios de comunicación locales, es autor del blog MiquelPellicer.com. Actualmente, director de Estrategia y Comunicación en Grupo Lavinia. Palabras clave de su currículum: FC Barcelona, Mundo Deportivo, Ayuntamiento de Barcelona, Enderrock, Transversal Web. Galardonado en los Premios Blocs Catalunya 2010 y miembro fundador del BCN MediaLab. Autor del libro Optimismo para periodistas.

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