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Un ‘estado pendular’ (en inglés: swing state), también llamado ‘estado en disputa’ (battleground state) o ¡estado púrpura’ (purple state), en política presidencial de los Estados Unidos de América, es una expresión mediática para referirse a aquellos estados del país que no tienen un candidato claro en las encuestas. La expresión de estado púrpura viene del hecho de que un estado que no es claramente mayoritariamente demócrata (azul) ni mayoritariamente republicano (rojo), es por tanto «púrpura», ya que este color es el resultado de mezclar rojo y azul en una paleta.

Desde las elecciones del año 2000, hay diez estados en los que el voto se ha repartido entre republicanos y demócratas: Colorado, Florida, Indiana, Iowa, Nevada, New Hampshire, New Mexico, North Carolina, Ohio y Virginia. Ha habido variabilidad en las elecciones de 2000, 2004, 2008 y 2012.

A estos diez estados, algunos analistas políticos están sumando estados que serán decisivos en la elección presidencial en 2016 como Pennsylvania y Wisconsin. Este reportaje quiere ser una análisis de los estados pendulares a través de las nuevas narrativas para explicar ´qué puede pasar el próximo 8 de noviembre cuando Hillary Clinton y Donald Trump se jueguen sus opciones en las votaciones en diferentes territorios de los Estados Unidos.