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Gordillo comenzó en el mundo del periodismo como corresponsal de El Punt, fundador de El Punt Maresme y coordinador de varias ediciones de este diario, fundó la revista local reporteras del Alt Maresme. Director de la Agencia Catalana de Noticias (ACN), fue impulsor junto con otros periodistas del portal de política Poliblocs. También fundador de la Catosfera y ha sido jefe de contenidos digitales de El Periódico de Catalunya. En enero de 2016 fue nombrado director de Catalunya Ràdio. Es autor de los libros ‘Superperiodistes en l’era de la sobreinformació’ (Editorial UOC, 2010); ‘Les barbaritats de Fèlix Millet’ (Ara Llibres, 2009);  ‘Nació.cat’ (2007); y ‘Sobirania.cat. 10 anys de la revolta política catalana a Internet’.

[+] Entrevista Saül Gordillo, en catalán

-Catalunya Ràdio inicia nueva temporada. En la presentación dijiste que no se trata “sólo de una nueva temporada sino que es un intento por recuperar oyentes perdidos y de otros nuevos”. ¿Como lo haréis?

-Haciendo unos contenidos diferentes, más frescos y más jóvenes, que no eran los habituales; romper con la dictadura de la agenda informativa, sin renunciar a la tarea de servicio público que tenemos que hacer; hacer que la emisora suene diferente. Tenemos una apuesta por los deportes muy clara y quieren apostar por la cultura, el entretenimiento, el conocimiento y las tendencias. Queremos potenciar además el tema digital porque es una forma de llegar a gente que está fuera de la radio tradicional y fuera del entorno tradicional. Las redes sociales deben permitir compartir el contenido que interese a cada oyente.

-¿Tenéis identificados los públicos que faltan?

Sí, nosotros tenemos una audiencia con una media de edad superior a la de otras emisoras y creemos que no podemos renunciar a ofrecer contenidos que interesen a una audiencia más joven. También creemos que no para hacer contenidos jóvenes expulsas a la audiencia más veterana porque en el fondo nadie quiere sentirse viejo. Todo el mundo quiere sentirse joven y por tanto, si hacemos contenidos actuales pero bien explicados, la audiencia tendrá mayor interés en lo que estamos haciendo. Por tanto, se trata de rejuvenecer sin excluir a nadie.

-Llevas aproximadamente nueve meses al frente de Catalunya Ràdio. ¿Qué balance haces?

-Estoy contento porque pienso que me recuperado la ilusión y hemos puesto las bases para una nueva etapa. Estamos al inicio de una temporada diferente y nos da la impresión de que había mucha gente que tenía ganas de que Catalunya Ràdio hiciera una propuesta como la que hemos hecho, que conectara con los valores históricos de la emisora y que lo hiciera con orgullo y sin complejos.

-¿Cuáles serían estos valores históricos?

-Pues apostar por los deportes, el buen humor pero también siendo atrevidos, arriesgando, crear modelos y nuevos formatos. La radio pública tiene la necesidad, la obligación de innovar y ser la vanguardia de la radio. Hay que tener la obligación de romper con propuestas agotadas y aportar nuevas maneras de hacer. El programa de la Mariola Dinarès, ‘PopAp’, va en esta línea, al igual que el programa de los ‘Quatre Gats’ con Ricard Ustrell, … hacer programas en directo con unidades móviles o en un barco en esta línea de inventarnos cosas. En su tiempo, Catalunya Ràdio lo hizo y ahora nos toca volverlo a hacer.

-¿A final de temporada Catalunya Ràdio será líder de audiencia superando RAC1?

-Nosotros hacemos una propuesta de parrilla más atractiva, fresca, valiente e innovadora, apostando por la información y los deportes. Disfrutaremos con la propuesta que hemos hecho y hay que tener en cuenta que los resultados en la radio son lentos y no queremos obsesionarse con los resultados a corto plazo. Hoy por hoy damos el mensaje que recogemos el testimonio de los oyentes que querían cambios en Catalunya Ràdio.

-Fuiste director de la Agencia Catalana de Noticias (2007-2011). ¿Qué aprendiste de esa etapa que te está sirviendo ahora?

-Pues la pasión, la ambición y la existencia de un proyecto y que muy a menudo no todo son recursos sino que hay una fuerza muy importante a partir de la buena sintonía interna, el liderazgo y las ganas de ser líderes. En Catalunya Ràdio se respira eso después de unas etapas difíciles y que no han puesto en riesgo el prestigio de la emisora. Hay una parte de la audiencia que puede volver a sintonizar con nosotros y eso pasa por la ilusión interna y por las ganas de ser valientes. Tengo las mismas sensaciones que viví en la Agencia. Era una agencia pequeña con un proyecto muy grande y la convertimos en gran base de tener aliados internos y explicando el proyecto partes. Me recuerda la capacidad única cuando tienes un proyecto de explicarlo, insistir, compartirlo y hacer que se extienda como una mancha de aceite. Ahora en Catalunya Ràdio se empieza a respirar esa misma sensación.

-¿El periodismo local te ha servido para concebir la comunicación desde la proximidad y la ilusión?

-Eso y el tema digital que también te da una mirada y una forma de trabajar donde no te obsesiones por los recursos sino imaginación. El entorno digital funcionan con un espíritu colaborativo, con la implicación de la gente. Que seamos la radio nacional de Catalunya no significa que tengamos que ser institucionales y distantes. Los nuevos tiempos piden proximidad, calor, capacidad de reacción y flexibilidad. Esto tiene mucho que ver con Internet.

-Has asumido también la responsabilidad de los medios digitales de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA). ¿Cuáles son los retos digitales de la Corporación?

-Creo que el principal reto es hacer que el tema digital sea el eje de la modernización de las redacciones y la confluencia de éstas. La digitalización es estratégica y es necesario que los medios confluyan así como sus profesionales. Catalunya Ràdio y TV3 forman parte de una Corporación que debe aprovechar y optimizar sus recursos.

-¿Pero en qué papel queda esta apuesta después de que el Gobierno descartara aumentar el presupuesto en 26 millones de euros?

-Intentaremos hacer lo que nos corresponde hacer sabiendo que el contexto económico es difícil para el conjunto de la Administración y del sector público.

-¿En qué grado los gestores de los medios públicos deben sufrir las injerencias políticas?

-Creo los gestores de los medios públicos nos pagan para administrar estas presiones. Las presiones existen tanto en el mundo público como privado. Hay que preservar el interés general y el ciudadano y hay que mantener nuestro compromiso de servicio público. Hay que preservar nuestro compromiso pero no me siento más presionado que cuando trabajaba en los medios privados.

-Sobre el interés general, a veces se tiene la sensación de que los medios públicos están altamente politizados. ¿Se puede hacer una radio pública catalana para la gente a la que no le interesa el Procés?

-Sería excéntrico plantear que la radio pública del país no recoja lo que el país está viviendo con una intensidad inédita. Es objetivo que hay una situación política concreta y no podemos no querer explicar el Proceso a la audiencia por no recibir críticas. No podemos dejar esto en manos de las redes sociales. Como periodistas y medios de comunicación tenemos la obligación y una función, que es la de explicar las cosas como son y dar claves a la ciudadanía para que actúe en consecuencia. No estamos más politizados por un deseo sino porque el voltaje político del país es mucho más alto ahora que hace diez años. El interés periodístico y social es evidente.

-L’ecosistema comunicativo catalán vive una alta concentración de medios digitales. Hay espacio para una convivencia de proyectos públicos y privados?

-En términos económicos algunos lo están pasando mal. Otros empiezan a tener una situación equilibrada pero justa y aquí de fondo está la cuestión hasta qué punto el entorno digital es rentable en un país y una lengua como la nuestra sin ayudas públicas. El debate no es si hay muchos o pocos sino si los que están están dispuestos a aguantar sin ganar mucho dinero. El tiempo dirá si hay suficientes beneficios para repartir entre muchos o si es necesario que haya una concentración de medios para reducir el reparto en términos de patrocinios o subvenciones.

-La concentración de medios sería la solución?

-No, pienso que en la medida en que ahora hay más medios que tienen una textura no sólo voluntarista sino con un modelo de obtener como más beneficios mejor, esta situación hace que sea complejo ecosistema con unas dimensiones que son las que son .

-¿Qué crees que debe hacer un medio para evolucionar y convertirse en un medio rentable?

-Pues no hay fórmulas mágicas. No pueden tener estructuras muy pesadas; deben tener la capacidad de captar la publicidad que ahora no está entrando en el mundo digital e integrar muy bien la publicidad de los monstruos globales de Internet. Jugar muy bien con estas grandes compañías. Quizás también no sólo deben ofrecer contenidos sino también servicios y actos presenciales. Hay que tener una componente multimedia y tejer alianzas con las marcas y los anunciantes que no sólo se quieren anunciar sino también compartir sus contenidos. Todo el mundo intenta encontrar soluciones pero a veces es fácil de decir y difícil de aplicar.