Instagram para periodistas

Si tenemos en cuenta que desde la adquisición de Instagram por parte de Facebook su crecimiento ha sido imparable, superando en número de usuarios móviles a Twitter en Estados Unidos, como profesionales de la comunicación es una red social que no debemos obviar. Y es que Instagram es algo más que esa plataforma social con la que colarte y ver la vida de otros foto a foto, es una red de amplio valor informativo para los medios de comunicación y de gran utilidad para la construcción de la marca personal del profesional del periodismo.

Marca personal

La comunicación se ha hecho más de carne y hueso que nunca y por eso conocer al periodista de cerca es  algo que atrae al público. Ver de cerca y hablar a través de la red con el profesional de la información puede generar un vínculo especial con los seguidores si se establece una relación con ellos y se cuida.

Instagram te permite mostrar dos aspectos de interés para el público:

  • En lo profesional, puedes mostrar cómo es el día a día durante tu jornada laboral y enseñar aquello que queda fuera del foco informativo, pero que es el pan de cada día del periodista.
  • En lo personal, pueden conocer a la persona que hay detrás del profesional. Puedes mostrar la parcela de tu vida privada que quieras compartir. Tú decides hasta dónde quieres que llegue esa relación con tus seguidores.

Para muestra, un botón, y en este caso me gustaría poner como ejemplo de Sonsoles Ónega y de su genial gestión de su perfil de Instagram.

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Finalidad informativa

Pero más allá de la marca personal, Instragram puede ser una excelente herramienta de trabajo que el periodista puede emplear para recabar información sobre un suceso informativo. ¿Cómo?

  • Etiquetas: las imágenes dentro de la red pueden y suelen etiquetarse, de manera que podemos seguir un hashtag sobre una noticia para dar con fotografías de las que de otra manera no podríamos disponer. Esta navegación por las etiquetas sólo podrás hacerla desde la aplicación móvil, ya que la versión web tiene limitaciones.
  • Geolocalización: con mucha frecuencia las fotografías se suben con su geolocalización incluida, de modo que consultando una localización podemos descubrir material o personas de interés. El problema es que la propia red no ofrece esta posibilidad desde su aplicación, por lo que es necesario tirar de aplicaciones de terceros para realizar la búsqueda. Recomiendo Pixifly, una app gratuita para iPhone, iPad y iPod Touch que  requiere iOS 7 y ocupa 23,6 MB. Con ella podemos navegar por localización, determinar el radio de búsqueda desde el lugar seleccionado, y además, podemos navegar en el tiempo y remontarnos a días anteriores e incluso seleccionar la hora. Los usuarios de Android pueden usar Instamap, en su lugar, aunque no puedo hablar de ella como usuaria ya que soy rehén de Apple 😉
  • Inserción y derechos de propiedad: las imágenes de Instagram se pueden insertar (embeber) sin problemas en cualquier web. Eso sí, antes de hacerlo, no debemos olvidar que las fotos tienen derechos de autor, y que antes de hacer uso de ellas se debe pedir el permiso correspondiente. Podemos ponernos en contacto con su propietario tanto en abierto, con un comentario en su perfil, como en privado, a través de los mensajes directos de Instagram (desde el buzón situado en la parte superior derecha de tu perfil personal).

Para meterse en harina

Si tras saber los usos prácticos de la red social has decidido darle una oportunidad, te dejo unos consejos útiles a la hora de abrirte el perfil. Y, si ya lo tienes, es posible que también te sean de utilidad 😛

  1. Cuando decidas el nombre de usuario ten en cuenta que el que elijas debe facilitar que la gente te localice, y por lo tanto  lo suyo sería que estuviese compuesto de tu nombre y apellido, aquel por el que se te conozca profesionalmente. Si tienes un nombre común, no añadas números, tales como el año de nacimiento o cosas así, porque tu usuario será más difícil de recordar, ya que a todos nos bailan los números a veces. Es mejor que pongas la primera letra del segundo apellido, por ejemplo. Evitarás confusiones, como menciones o mensajes que no llegan.
  2. Si ya tienes usuario de Twitter, sería recomendable que coincidiera con el que te abras en Instagram. Si ya tienes usuario en la red de microbloging y no coincide, puedes valorar si quieres modificar el nombre. Ten en cuenta que ese aspecto puede modificarse desde la sección de edición del perfil de cada red. Deberás valorar si el cambio te conviene en función del número de seguidores que tengas, porque aunque no dejarían de seguirte, las menciones no te llegarían hasta que no se diesen cuenta del cambio de usuario.
  3. Si trabajas para un medio, añade esta información en la descripción de tu perfil y no en el nombre de usuario. Evitarás dolores de cabeza si cambias de medio.

¡Suerte, y a darle al click!

Por @ainhoatorres

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Ainhoa Torres

Socióloga y periodista digital, especialista en el uso de los medios sociales como herramientas estratégicas para la comunicación.
Puedes encontrarme en @ainhoatorres

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